Por Roberto Robles, Plus+Golf (Enero 2020)

El nuevo sistema de Hándicap Mundial WHS es una realidad y me motivó a escribir una serie de notas analizándolo y contando mi experiencia.

Personalmente, he trabajado miles de horas en 2019 implementando el sistema en seis Asociaciones Nacionales Sudamericanas (Ecuador, Venezuela, Bolivia, Peru, Paraguay y Uruguay) y en diversos clubes de dos Asociaciones Regionales de Argentina, en el NOA y NEA del país.

De las alturas de La Paz, Quito o Cafayate, a los esteros de Asunción o el Litoral argentino, a las ondulaciones de Uruguay y la sofisticación de su Este o hasta mis propios cerros del Norte argentino. Fue todo un viaje.

El proceso de calificación me llevó a hacer el rating de 51 campos de golf en 6 países y formular un Course Rating y un Slope para más de 300 tees de salidas.

El trabajo fue INTENSO. Hice muchos amigos. Cada campo por pequeño o monstruoso que sea, está cargado de sueños y proyectos. Es la proyección de innumerables entusiasmos.

El análisis de campos de golf desde la óptica del hándicap es como mínimo, muy particular. Asume cosas que nadie entiende. Genera polémica desde que uno llega al campo de golf.

Así pues, 2019 fue un año lleno de desafíos y un sabor agridulce enorme. Nunca estuve de acuerdo con un sistema de handicap mundial.

Mi postura siempre fue la de crear un modulo de traducción de diferenciales que permitiera que cada región pudiera traducir su hándicap al equivalente de otras latitudes. Eso nos hubiera puesto a 10 o 15 personas a armar un modulo de traducción y con ello el camino de la unificación hubiera sido mucho más racional. Mas lento: si. Mas propio de los tiempos del golf, sin dudas.

La razón realmente no es tan sofisticada. El golf en Escocia, Inglaterra o Irlanda no tienen nada que ver con el de Canada, Suecia o Noruega. El de Australia con el de España. El de Sudamérica con el de Japón o con el de Escocia, Inglaterra, Irlanda, Canada, Suecia, Noruega o Australia. El golf de la costa Este Norte de USA no es el mismo de La Florida o el de California es lo mismo que el de Texas. Aun cuando se busque unificarlo, los escenarios no tienen nada que ver unos con otros.

Tampoco el golf en Argentina es igual al de Perú, Bolivia o Chile. Cada uno tiene su historia. Tiene sus motivos. Tiene su trayectoria. Tiene sus modos de administrarse. Tiene sus jerarquías.

Pero debo confesar que encontré una unidad en la dirigencia que exudaba determinación. El cambio venía para quedarse.

Y la palabra cambio me puede:

El cambio es la ley de la vida y aquel que solo mira el pasado o el presente, seguramente perderá el futuro.

JFK

Pues aqui vamos. El World Handicap System es una realidad y cualquier retrospección es sólo anecdótica.

El cambio ha llegado.

Mi próxima nota: WHS II: Los pro’s del sistema