La llegada del COVID-19 ha llevado a modificar prácticamente todos los comportamientos, procesos y actividades de la vida diaria, condición a la que el golf por supuesto no es ajeno. La práctica del deporte por estas fechas se ve condicionada a la normatividad dictada por los distintos países, los cuales a su manera han ido buscando soluciones a la actual crisis.

El golf, contrario a otras disciplinas, no requiere contacto directo con el o los oponentes y/o protagonistas del juego. El distanciamiento social se puede practicar acogiendo otra serie de medidas que han sido sugeridas en cuenta por el The Royal And Ancient Golf Club of St. Andrews (R&A) y la United States Golf Association (Usga), las dos organizaciones que reglamentan el golf mundial, entre las cuales están:

Caddies

  • Dentro del funcionamiento de cada club el papel de los caddies resulta fundamental, siendo otros de los afectados por la actual situación. Las organizaciones del golf mundial recomiendan mantener el distanciamiento social tanto con el ‘partner’ de juego como con los caddies, dotándolos de elementos de protección y/o desinfección (geles antibacteriales, tapabocas, etc…).

Igualmente, se insta a establecer un esquema de pago, alimentación y remuneración (propinas) a los caddies para evitar el contacto físico, así como un protocolo de manejo de sus labores dentro del campo (traslado de la talega, arreglo de búnkeres, etc…)

Banderas y hoyos

  • La Usga recomienda a los distintos campos de golf el considerar implementar una regla local en la que se prohíba sacar la bandera del hoyo o, inclusive, disponer el campo sin las mismas. En tal sentido, debe proveer planos de bandera plenamente identificados.

Tales modificaciones están autorizadas dentro de la Regla 1.2b (Código de Conducta) de las Reglas de Golf, tomando en cuenta que se podrían implementar penalidades por tocar o sacar la bandera. Igualmente, queda a discreción del Comité de cada campo el establecer no solo estas medidas sino el realizar la pedagogía pertinente, ya que atender la bandera o sacarla es algo que se hace casi de manera instintiva en el campo.

  • Otro aspecto que se recomienda modificar es el del hoyo. Para evitar el contacto de los jugadores al sacar la bola, ambas organizaciones aceptan el uso de objetos que cumplan con dicho objetivo.
  • Se puede entonces, al preparar el campo o bien dejar el hoyo por arriba del nivel del ‘green’ (dos o tres centímetros), o llenar el mismo con espuma (tipo ‘foamy’ o similares) para evitar que la bola caiga al fondo. Y si bien bajo la Regla 3.3c dicha bola no se estaría estrictamente ‘embocada’, bajo las actuales condiciones tanto The R&A como la Usga permiten que así se considere, validando igualmente los ‘scores’ que así se jueguen para efectos de liquidación de hándicap.

En tal sentido, ambas organizaciones del golf mundial instan a los jugadores a que apliquen la ética y valores del golf y eviten sacar provecho de esta situación temporal y a que en modalidades como Match Play o ‘Scramble’ apliquen con rigurosidad la normatividad al respecto de ‘putts’ dados o de levantar la bola.

Búnkers y rastrillos

  • Se puede eliminar el uso de los rastrillos en el campo en general, invitando a los jugadores y caddies el arreglarlos empleando bien sea los palos o zapatos de golf.
  • En el caso de los clubes en los que se emplean carritos se recomienda el dotar cada vehículo con un rastrillo para ser empleado en el campo. Al igual que el carrito, el rastrillo debe desinfectarse antes y después de cada ronda.
  • Otra alternativa es el cambiar el estatus de los búnkeres, declarándolos, por ejemplo, Terreno en Reparación. Esto permitiría al jugador, de caer en búnker, aliviarse de acuerdo a las Reglas 16 (Alivio de Condiciones Anormales del Campo) y Regla 19 (Bola Injugable).
    Tarjetas de juego y scores

En la actualidad, existen alternativas para cumplir con el requisito de validación del registro de juego en los que no es obligatoria la firma del jugador y/o anotador. Cabe anotar que ninguna de las medidas a aplicar deben ir en contravía con lo consignado en la Regla 3.3b de las Reglas de Golf.

  • Si el club o comité cuentan con las herramientas técnicas se pueden emplear tarjetas digitales (aplicaciones móviles) que pueden ser validadas en plataformas virtuales y/o vía correo electrónico o mensajes de texto por el jugador y su anotador, dejando claramente establecido cuándo un ‘score’ se considera entregado.
  • Igualmente, se puede validar un ‘score’ vía correo electrónico, aportando allí la información tanto del jugador como la aprobación de su(s) anotador(es). Otra alternativa es el envío de la tarjeta de juego debidamente diligenciada como imagen (foto) por esta vía o por chat.
  • Finalmente, si las restantes alternativas no fueran factibles, el Comité puede validar los ‘scores’ de manera verbal, con los jugadores dictando sus ‘scores’ y con las validaciones pertinentes.

En todos los casos, es obligación del club el establecer un canal de comunicación claro y preciso al que los jugadores puedan acceder y que reciban pronta respuesta

Articulo publicado por @golf.fest / http://www.golf-fest.com/